martes, marzo 24, 2009

Poseída por el ritmo de la música, la textura de los colores, la armonía de las flores.



MARIPOSAS DANZANTES


Aquel día, fue fantástico, maravilloso, irrepetible.

Mi ansiedad de conocer, y mi instinto viajero, me llevo a un pueblo pequeño, relajante,

tranquilo, lleno de encanto. Y me detuve en el.

La tarde caía dulcemente y apetecía andar, dar un paseo, perderse en sus callejuelas

torcidas, estrechas. Sin rumbo, mis pisadas iban avanzando al mismo tiempo que me

hacían salir de aquel laberinto, llegando en un inmenso prado.

¡OH!

¿Que había en aquel lugar que detuvo mi más profunda atención? Contrastaba con lo

que había dejado atrás, Mis huellas, por las callejuelas torcidas, estrechas y al mismo

tiempo llenas de alegrías escondidas.

De lo que carecía aquel pueblo y sus calles, presumía su prado, de flores silvestres,

expuesto al sol, y al abrigo de los vientos, desplazamientos, rotaciones, giros,

traslaciones, balanceos, “LA VIDA”, fui cautiva por un innumerable revolteo de

mariposas incansables, con un único escenario, las ráfagas del aire.

Volaban por encima de mi cabeza, llenándome de un agradable placer visual.

Eran mariposas atractivas… sus formas, sus colores, sedosas, rápidas y relajantes.

Sus vivos colores de firme contraste, diversidad de alas.

IRIS, de un bellísimo azul tornasolado, apreciando en el reverso de sus alas una

vistosidad diferente al anverso.

PAVON, aterciopelada, elegante, bella.

ATLAS, de dimensiones extraordinarias.

MONARCA, llamativa pos sus colores, anaranjado y negro.



CATOCALA DE FRESNO, de brillante coloración, en sus alas posteriores.

POLYGONIA, de bordes recortados.

LIMENITIS ARTHEMIS, espectacular, con su línea blanca que atraviesa sus grandes

alas negras.

VANESSA CARDUI, predominando los colores blanco, marrón, naranja.

Fascinante ventanal…

Sus ruidos sonaban como suaves acordes de arpa.

Las perseguí inútilmente cuando más me adentraba por debajo de sus voleos.

¡Exclame!

__¡Sois incansables!

Parecía que se hablaban entre si, lenguaje de alas de mariposas… pero, de pronto…

¡Sorpresa!

Una de ellas se detuvo frente a mí aleteando sus alas, diciéndome:

__ ¡Míranos! parecemos mariposas.

Era la mas vigorosa, reluciente, hermosa, de un colorido difuminado

Quise capturarla…

¡Pero no!

Le tendí mis manos temblorosas, frágiles; cobijándola con gran ternura, parecía anhelar

cariño, compañía.

Estuvimos hablando como si nos conociéramos de toda la vida, transcurrían las horas y

me parecían segundos…


__Me comentaba: la movilidad que no tuvimos, en la otra vida, la hemos recobrado en

nuestra reencarnación. En nuestro pasado, debimos ser lo que no fuimos, todo fueron


cerrojos, nuestros cuerpos eran como las piedras. Ni la brisa, ni el aire nos sonreía.

Llena de obstáculos, barreras, escaleras inaccesibles, trampolines resbaladizos, puentes

balanceantes, trapecios sin red, conductos confusos, oscuridades amargas.

“INMOVILIDAD” inolvidable compañera, dulcemente arrastrada como sombra.

__Y seguía diciendo: deseaba coger unos zancos para cruzar largas llanuras, pisar las

azuladas aguas, trepar las paredes más altas, y llegar velozmente al punto de luz más

lejano. Simplemente esto… no estuvo a nuestro alcance.

Por unos momentos me quede petrificada.

Sus alas aleteaban con mucho brío.

¿Tenia prisa por dejarme?

Al emprender el vuelo, se oía ya lejano:

__ Puede que nunca más te encuentres con otra tarde igual. Nuestro vuelo es constante,

el más allá nos lo ha dado, no te puedo predecirte el futuro que nos aguarda.

No olvidarás jamás de este presente a las “MARIPOSAS DANZANTES”.

Yo que había deslizado mi cuerpo entre tules de colores, desplazándolo en constante

movimiento, forjándolo como el hierro. Evolucioné siempre en contracciones,

estiramientos y saltos: PLIES, ARABESQUES, ATTITUDE, PROMENADE.

Poseída por el ritmo de la música, la textura de los colores, la armonía de las flores.

La luz de las candilejas…

No fui nunca presa de un obstáculo

Todavía recuerdo aquel atardecer en medio de aquel paraíso

Abrazada en aquella inmensa pradera. Selle mi deseo. Y grite a los cuatro vientos.
__Quiero ser “MARIPOSA DANZANTE”

AISALREP
Un gran persona para mi su danza es maravillosa un saludo Enrique ta de tu amiga Encarna

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